18 ago. 2017

Los caminos a Roma - Fernando Vallejo

Le toca el turno hoy a la tercera entrega de la autobiografía semificcional de Fernando Vallejo. Los caminos a Roma se centra en los años que pasó en Europa (mediados de los 1960s diría yo) aprendiendo cine. Su objetivo inicial era estudiar en el Centro Experimental de Cinecittà en Roma, pero como conseguir una plaza era muy complicado, quiso probar suerte también en el Idhec (Institut des hautes Études Cinématographiques) de París y en la Escuela de Cine de Madrid. A la parisina no llegó a presentar su solicitud y en la madrileña hizo las pruebas de acceso pero no fue admitido. Una y otra fueron excusa eso sí para pasar una temporada en la capital de Francia por un lado, y recorriendo España como turista por otro. Finalmente tuvo la suerte de ser uno de los pocos seleccionados para cursar estudios en la escuela de cine de Cinecittà.

Este es el volumen menos interesante de los que llevo leídos hasta el momento. No es que sea aburrido, pero Vallejo está bastante contenido y comedido para lo que es habitual en él. No se recogen apenas exabruptos liberales procapitalistas, su correrías amorosas con jovencitos europeos apenas se mencionan, no se recrea en diatribas sobre la violencia en Colombia, la arrogancia de España o los males causados por la iglesia católica. Entonces, quieras que no, el ritmo pierde fuelle. Como puntos a destacar de todos los temas tratados, me quedo con dos. Por un lado, el autor juega de nuevo con la incertidumbre entre realidad y ficción incluyendo detalles procedentes de su imaginación en una obra que es supuestamente autobiográfica. O eso quiero pensar, porque de no ser así, resulta que el colombiano asesinó a dos personas durante su estancia en Europa. En primer lugar nos cuenta que envenenó a Madame Bernadette, la dueña de la pensión donde se hospedó en París; en segundo, empujó al abismo a un turista norteamericano con quien compartió camino por su ruta española tras un forcejeo cuando cruzaban un puente. ¿Será otra boutade de este escritor, quien ya sabemos es de gatillo fácil (verbal, por supuesto) y gusta de escandalizar? Seguramente, aunque yo desde luego no pondría la mano en el fuego por él.

El otro aspecto que me ha resultado especialmente emotivo es la muerte de su abuelo (materno, si mal no recuerdo). El relato de esta experiencia de fallecimiento de un familiar cercano resulta conmovedor, ya que de nuevo Vallejo demuestra el gran amor que le tenía. Eso sí, no importa que fuese su abuelo y que ya no esté para defenderse, el difunto es objeto de una de las escasas pero aún así más contundentes y vitriólicas reflexiones antinatalistas que caracterizan el pensamiento de este escritor:
Hombre abuelo, en mi modesta opinión viviste de cabo a rabo equivocado. Buen hijo, buen padre, buen esposo, buen hermano, buen abuelo, toda tu bondad ante tu error, el pecado esencial, queda valiendo un pepino: pasaste por la vida perpetuándola, prodigándola, decidiendo por otros sin consultar, sin la mínima consideración por mí ni los que vinieran, y cosa que en extremo me molesta, sin la mínima originalidad, como un pobre eslabón más en la cadena ciega. Por eso estás muy bien donde ahora estás, en el cielo de los tontos tras el limbo del olvido.
Cosas así me hacen volver a su obra, a pesar de sus pegas, que también las tiene. Apenas hay reseñas de este librito en la blogosfera, alguna he encontrado pero no me ha convencido. Por tanto, en esta ocasión, no puedo sugerir otras opiniones.

14 ago. 2017

Niñatos - Rick Veitch

Los cuatro superhéroes que velan por la seguridad de Slumburg (Pensilvania) desde que True-Man desapareció misteriosamente buscan nuevos acompañantes, ya que a sus anteriores pupilos adolescentes los acaba de masacrar el supervillano Doctor Blasfemia. Con ayuda del ambiguo Padre Dunn de la parroquia de Saint Bingham, Visón Nocturno, Ama Lunar, King Rad y Juez Jurado reclutarán respectivamente a Cody, Shannon Brown, Karlo y Beau King como sus nuevos acólitos. Los jóvenes aprendices se enfrentarán a un duro entrenamiento para poder dar la talla en sus puestos, pero aún más duro será descubrir que la principal preocupación de los  superhéroes dista mucho de ser impartir justicia y que además, carecen de todos los ideales y principios éticos que les motivaron a formar parte de sus equipos.

Con Niñatos finaliza la trilogía en que Rick Veitch desmonta las historias de superhéroes, que incluye también El Uno y El Maximortal, ambas reseñadas recientemente en este humilde blog. Sin duda esta entrega me ha parecido la mejor por varios motivos. El primero es un guión despiadado que descubre y critica las vergüenzas del mundo del cómic. Para ello toma varios temas que estaban de rabiosa actualidad en el sector en el momento en que lanzó la serie (1990-1991) y los retuerce sin compasión para exponer sus miserias sin que quede lugar a la duda. Hablamos aquí del uso mercantilista de los personajes y la sobreexplotación comercial de los mismos, la búsquedad del morbo fácil dando a los superhéroes características polémicas (homosexualidad, drogadicción, feminismo misándrico, etc.), la naturalidad con que se admite la violencia y la tendencias fascistas, tan habituales en ellos, etc. En segundo lugar están las técnicas narrativas empleadas, especialmente cuando el autor divide cada página doble en cuatro y usa cada una de estas secciónes de 1/4 para desarrollar paralelamente las tramas de cada uno de los protagonistas. Y para finalizar, aunque los personajes sean arquetipos hiperbólicos cuya principal intención es denunciar lo anteriormente expuesto, tengo que admitir que me han encantado todos y cada uno de ellos. Visón Nocturno, abiertamente gay y depredador sexual de jovencitos; Ama Lunar, luchadora feminista y castradora de machitos; King Rad, adicto a todo tipo de sustancias; Juez Jurado, racista y supremacista blanco; y por supuesto el Doctor Blasfemia, un psicópata terrorífico sacado de una pesadilla BDSM. Por no hablar de las múltiples referencias/homenajes a clásicos del género, que he pillado hasta yo que apenas lo he tocado de refilón o bien a través de adaptaciones a la gran pantalla (Batman, Wonder Woman, etc).

En el apartado gráfico estamos ante una obra en tinta negra muy en la línea de las anteriores, aunque mucho más detallista y cuidada. El feísmo del comix-underground que ya venía usando en los anteriores volúmenes se reduce en esta ocasión a algunas expresiones faciales de espanto de los personajes. También abundan las viñetas con cuidadas escenas urbanas y arquitectónicas que imprimen un logrado ambiente distópico y desasosegante a la narración. En definitiva, un cómic totalmente recomendado. Tiene algunas alusiones a 'El Maximortal' pero se puede leer independientemente sin ningún problema. En Entre cómics tenéis un análisis estupendo que no os deberías perder, a pesar de que no hayan quedado muy convencidos del conjunto, y en Zona negativa otro más.

10 ago. 2017

Desayuno de campeones - Kurt Vonnegut

El escritor Philboyd Studge, a punto de cumplir 50 años y con necesidad de experimentar una catarsis dado lo crítico de la edad que se aproxima, decide redactar una novela en la que uno de sus personajes más populares, Kilgore Trout, un oscuro autor de ciencia-ficción, se embarque en el primer acto de reconocimento de su ignorada carrera literaria. Trout es invitado por Eliot Rosewater, probablemente el único aficionado y conocedor de su abundantísima y super desconocida obra, a la inauguración del Centro para las Artes Mildred Barry en Midland City. En esta perdida ciudad de Indiana se topará por casualidad con Dwayne Hoover, director de un concesionario de Pontiac, quien en medio de lo que apunta a una grave crisis nerviosa, devora una novelucha de Trout cuyo protagonista es el único hombre con libre albedrío del Universo. Todos los demás son robots puestos ahi por dios como parte de un experimento de conducta en que el sujeto a estudiar es él, lectura que Dwayne en su delirio interpreta como dirigida a sí mismo, lo cual terminará de romper los pocos vínculos que mantenía con la realidad con resultados calamitosos.

¡Qué gozada volver a leer a Kurt Vonnegut! Desayuno de Campeones es una novela escrita en 1973 que mezcla sátira y comedia negra. Se trata de un texto divertidísimo, metaficcional y autorreferencial en donde yo destacaría los inteligentísimos juicios que emite nuestro hombre sobre la ridiculez y ruindad del ser humano. Las guerras, la manipulación de los gobiernos, el racismo, la distribución de la riqueza, la devastación del medio ambiente o el agotamiento de recursos provocado por la superpoblación son expuestos como un producto de la falta de consideración y previsión de los hombres para con sus congéneres y el planeta. Y de todo esto hace más de 40 años. Quiero decir, se trata de temas que actualmente están día sí, día también en las noticias, pero que en 1973 Vonnegut ya tuviera tan claro cuáles son los verdaderos problemas de la sociedad que hemos creado me resulta impactante. Y encima los describe con esa habilidad única que le permite señalar las mayores vergüenzas de nuestra especie mientras te hace reír, ya sea desde el absurdo, el disparate o con glosiosos momentos de humor soez. ¡Bravo! ¿Que digo bravo? ¡¡¡Bravísimo!!! Tenéis más reseñas en Destripando terrones, muy extensa, y en Los inRockuptibles, que es tan solo un poco menos breve que la mía.

7 ago. 2017

El maestro y Margarita - Mijaíl Bulgákov

Un misterioso mago e hipnotista de extraordinarias habilidades, diríase que sobrenaturales, irrumpe en la vida cultural moscovita de los años 1930s. Los primeros en toparse con él son el director de la prestigiosa revista literaria Massolit y uno de los poetas que escribe en la misma. Sin apenas dilación, una serie de acontecimientos trágicos de resultados funestos empiezan a suceder: el director de la publicación fallece decapitado por un tranvía tras resbalar junto a las vías; el poeta, devastado por la escena que acaba de contemplar, es ingresado en un sanatorio psiquiátrico. A éstos se suma una interminable serie de inexplicables y graves accidentes que tiene lugar tras la única actuación de Voland, que así se llama el nigromante, en un teatro de la capital soviética. En el sanatorio donde es ingresado el poeta conoceremos a otro desgraciado residente: se trata del maestro, así sin más nombre ni apellidos. Es un escritor novel que entró en una terrible depresión tras ver como el establishment literario rechazaba una ambiciosa novela sobre Poncio Pilatos. El inédito relato, que nos cuenta cómo el quinto procurador de Judea se vio forzado a condenar a muerte a Joshuá Ga-Nozri, un filósofo pacifista, resultará estar relacionado con el turbio prestidigitador de una manera inaudita. Será Margarita, el gran amor del maestro, quien conseguirá la ayuda de ese poderoso hechicero para liberar al escritor de su infortunio, aunque ambos deban pagar un precio que nunca hubieran pensado.

Termino de leer El maestro y Margarita pensando que es una novela preciosa y extraña a partes iguales. Dividida en dos partes, en la primera asistimos a una interminable relación de macabros sucesos provocados por el taumaturgo y su oscuro séquito: Koróviet-Fagot, supuesto intérprete del artista; Popota, un enorme gato negro de habilidades humanas; Asaselo, un cruel asesino. Durante esta exposición de horrores entraremos en contacto con la realidad de la Unión Soviética, donde la envidia, la pobreza, las delaciones, las milicias populares y en definitiva, la indefensión de los ciudadanos ante el todopoderoso estado comunista, causarán más espanto que las calamidades provocadas por el mefistofélico Voland. En la segunda se desarrolla la trama de los personajes que dan título a la novela, quienes buscarán redención en el demoníaco artista.

No voy a negar que ha habido momentos durante la lectura del libro en que no sabía muy bien a qué me enfrentaba. Como ya he adelantado, toda la primera parte resulta un poco desconcertante, pues es poco más que una sarta inacabable de actos malignos descritos muy explícitamente y sin ahorrarnos ni un detalle sanguinario. Aunque el desarrollo está perfectamene hilado y saltamos de un personaje a otro con una coherencia incuestionable, son tantos los personajes secundarios que aparecen y además, globalmente tienen una relevancia tan baja, que te hace cuestionarte el porqué de su presencia. Sin embargo, a pesar de este caos, hay aspectos muy interesantes también: la vida en la sociedad soviética era terrible, eso ya lo he comentado, pero Mijaíl Bulgákov también retrata un pueblo comprometido con la igualdad y entusiasmado con todos los avances que ha logrado la revolución. El autor logra transmitir toda la ilusión y las ganas de vivir de los moscovitas (los rusos en general), a pesar de todas las dificultades a las que se enfrentan. Ahora bien, es en la segunda parte cuando la narración ha conseguido cautivarme irremediablemente. Entremezclados con unos soberbios capítulos extraídos de la novela de Poncio Pilatos, asistí atónito a una fábula de tintes fantásticos que trata del amor incondicional, del dolor y el sufrimiento, del perdón y la salvación. Todo ello escrito con un estilo pulcro, preciso, intachable, con unos diálogos ingeniosos y brillantes. En definitiva, a pesar de que por momentos la historia parece algo anárquica, es tremendamente original y deja un estupendo sabor de boca. Y os recuerdo que no soy precisamente fácil de contentar cuando se trata de celebrar las maravillas del amor, así que cuando un cenizo como yo vierte estos elogios, es porque la obra que los merece es convincente e inteligente. Si he de rendirme ante Cupido, la derrota no resulta tan humillante cuando viene provocada por un relato así de bien ejecutado. Más reseñas de esta maravilla en Confieso que he leído, Letras libres y Las lecturas de Guillermo, que os dejo tal cual en el orden en que me las ha devuelto Google.

2 ago. 2017

La krakatita. Una fantasía nuclear - Karel Čapek

El ingeniero químico Prokop, especialista en explosivos, ha sintetizado una sustancia capaz de liberar con facilidad toda la energía presente en los fundamentos de la materia: la krakatita. Atribulado por las implicaciones éticas de su descomunal poder destructivo y muy enfermo por haber descuidado su salud durante largas jornadas de trabajo, Jiří Tomeš, un antiguo compañero de estudios se tropieza con él por las calles de Praga. Le encuentra semiinconsciente y delirando, así que lo lleva a su casa para que se recupere. Sin embargo Tomeš, que es un crápula y un estafador en toda regla, aprovecha la indefensión de su estado febril para sonsacarle parte de los secretos de tan prometedor material. A partir de ese momento, la vida de Prokop se convertirá en una aventura en la que distintos gobiernos y peligrosas organizaciones secretas harán todo lo posilble para que les ceda la fórmula de tan misterioso y poderoso compuesto.

Voy a ir directamente al grano, como suelo hacer cuando estoy indignado porque considero que me han tomado el pelo. La krakatita es una novela que sobre un escaso 10% de contenido de ciencia-ficción se vende como una de las más ingeniosas y anticipatorias novelas del género a cargo del pionero europeo Karel Čapek, quién desde un concienzudo punto de vista filosófico pone de manifiesto los riesgos de la tecnología cuando se enfrenta cara a cara con la ambición humana. No contentos con ese despliegue de originalidad, que hasta ahora nos había sido negada porque el texto no había sido traducido al español hasta hace bien poco (2010, por la ya desaparecida editorial El olivo azul), al (supuesto) argumento principal de ficción especulativa se añaden toneladas de atractivos enredos: ¡intriga, acción, misterio, romance! Pues bien, llamemos a las cosas por su nombre: estamos antes una narración bastante irregular que despliega más del 80% de su contenido sobre una trama romántica. Capítulo tras capítulo he tenido que asistir atónito a los devaneos amorosos del protagonista con hasta un total de tres mujeres: una misteriosa dama cuyo nombre nunca conoceremos y que está relacionada de menera turbia con Jirka Tomeš; Anči Tomeš, la hermana pequeña  de Jirka; y por último la princesa Wilhelmina Adelhaida Maud de Hagen-Balttin. Solo la relación con esta última tiene peso, porque la presencia de las otras dos lo único que hace es rellenar páginas.

No voy a negar que efectivamente el escritor checo acertó de pleno en sus planteamientos sobre la amenaza que supone la capacidad aniquiladora de la energía atómica cuando ideó la sustancia que da nombre a la novela. Y que hay también momentos muy intensos en la relación con la princesa, en los cuales se plantean conflictos muy bien traídos. Pero ni lo uno ni lo otro es suficiente para sostener una trama que va y viene sin ningún objetivo claro. Tanto es así, que en la recta final la historia da un giro de 180 grados para desbarrar sin control, saltando de organizaciones criminales de corte anarquista -tan de moda en la literatura de principios del S. XX- a lo sobrenatural en cuestión de minutos. Y todo ello sin que a Čapek le tiemble el pulso ni ningún lector ponga el grito en el cielo. Salvando las distancias de tiempo y espacio, mi desconcierto e indignación eran comparables a los que recuerdo haber sentido al terminar El hombre que fue jueves, tanto por la temática como por el despropósito del cierre. Tenéis más reseñas en Solo de libros, El quimérico lector y La décima víctima, donde todo son alabanzas y elogios y ¡qué maravilla de novela! ¡Qué arte mezclando géneros, qué ritmo, cuánto ingenio derrocha el autor, bla, bla! Me quedo algo más tranquilo al comprobar que en El sitio de Ciencia-Ficción han tenido la decencia de informar de que efectivamente, la novela flaquea por los cuatro costados.

29 jul. 2017

Mi o el viaje a Pekin - Max Frisch

Kilian, un arquitecto maduro originario de Suiza, va de camino a Pekin cargando bajo el brazo con el rollo de un proyecto importante. A ratos le acomapaña Mi, quien no sabemos si es humano, un espírtu o sólo una evocación de su propia conciencia con quien mantiene un diálogo mental. Durante este viaje que parece nunca va a llegar a completar (se desplazan pausadamente en barca o caminando, cuando no se detienen durante días), reflexiona sobre su propia vida, la naturaleza humana o un amor perdido en la juventud.

Mi o el viaje a Pekin es una de las primeras obras que publicó Max Frisch. Se trata de un texto corto de poco más de 100 páginas bastante difícil de clasificar. Tiene un importante contenido filosófico, ya que el autor medita sobre la sociedad contemporánea y sus lacras (materialismo, incomunicación), o las más deleznables características del ser humano (vanidad, ambición, hipocresía). Por otro lado está cargado de simbolismos, y claro, si entramos en el proceloso mundo del simbolismo la cosa se vuelve un poco turbia. ¿Qué significa ese viaje a un Pekin que resulta inaccesible y cuyas primeras casas apenas consiguen alcanzar? ¿Por qué parece estar esta ciudad siempre detrás de una última montaña, tras el recodo de un río que ya vamos a tomar u oculta tras una niebla a punto de despejarse? ¿Y los planos enrollados que tanto le preocupan y condicionan su avance, qué vienen a representar? ¿Por qué a veces los deja enterrados sin más en cualquier parte del camino para que no le retengan y sin embargo en otras ocasiones no duda en parar durante días hasta que puede dejarlos bien custodiados en casa de algún lugareño? Y si hablamos de Maya, su gran fracaso amoroso de la juventud, ¿qué trata de transmitirnos el escritor rememorando este personaje? ¿Y por qué casi toda la acción transcurre en otoño? ¿Cuál es el objetivo de mencionar todo el rato puestas de sol con colores rojizos cuando las tardes ya refrescan, árboles cubiertos de hojas en tonos ocres y frutos caídos al suelo ya casi totalmente podridos? Bueno, lo cierto es que en este caso no es difícil dar con interpretaciones bastante evidentes para tanta imágen simbólica.¿No resulta la vida un sinsentido, un viaje sin propósito claro, por no decir inexistente? Pues por eso Pekín podría ser un destino al cual nunca se llega. ¿No asumimos como propias cargas impuestas socialmente que nos impiden desarrollarnos como personas y ser medianamente felices? Yo diría que eso simbolizan los planos que el protagonista acarrea de un lado a otro. ¿Por qué tanta imagen otoñal? Pues en mi opinión porque solo con la madurez algunas personas reaccionan y se plantean la vida tan absurda que llevamos, que no es gran cosa, pero al menos sirve de pequeño consuelo frente a todo el fracaso que hemos acumulado. ¿Y Maya, el amor juvenil, no podría interpretarse como las ilusiones perdidas? Bueno, estas son algunas interpretaciones que se me han ocurrido a mí, ¡que vaya luego Vd. a saber! Por cierto, ¿habré conseguido por fin establecer un nuevo record de oraciones interrogativas en el blog con el post de hoy?

En definitiva una obra corta de relativo interés y que expone aspectos filosóficos sobre la realidad del ser humano con un formato bastante experimental. Porque no se trata sólo de que a nivel argumental y de desarrollo no haya mucha coherencia ni continuidad, es que además, depués de pasar casi todo texto con Kilian haciendo el papel de narrador en primera persona, cuando ya estamos cerca del final de pronto un narrador omniscente en tercera persona le sustituye para seguir detallando aspectos de la vida del protagonista. El libro está descatalogado y sólo se encuentra de segunda mano, así que mi recomendación de hoy es centrarse en las grandes obras reconocidas de este reputado literato, Homo faber a la cabeza. Creedme cuando os digo que resultará más práctico y gratificante. En cuanto a las reseñas que enlazo siempre al final de mis comentarios, hoy no va a poder ser ya que esta obrita no parece haber despertado la curiosidad entre la blogosfera.

25 jul. 2017

Cuentos fantásticos/1 - Richard Matheson

La editorial barcelonesa Gigamesh ha publicado dos volúmenes que recogen con traducciones actualizadas toda la producción breve de Richard Matheson, uno de los grandes nombres de la literatura fantástica y de ciencia-ficción de los 1950s-1960s. Cuentos fantásticos/1 recopila un total de 42 relatos cortos (ver lista completa en la ficha de la Tercera fundación), fechados en la primera mitad de los 1950s y claramente influenciados tanto por el horror a la hecatombe nuclear producto de la Guerra Fría como por la personalidad paranoica de nuestro hombre. Las temáticas incluyen principalmente ciencia-ficción clásica (exploración y colonización de planetas del Sistema Solar, invasiones alienígenas, etc.), y también fantasía, terror y misterio, aunque en menor proporción. Salvo excepciones, los cuentos no son demasiado extensos y en pocas ocasiones superan las 12 páginas, dicho así a ojo de buen cubero. Esto hace que la lectura sea tremendamente ágil y que apenas cueste terminarse las casi 600 páginas de este primer tomo.

La calidad media de los cuentos es bastante aceptable, y hay que reconocer el mérito a Matheson por haber sido pionero en tocar temas originales que no habían sido tratados con anterioridad. Ojo, que esto no es que yo lo sepa yo porque soy un especialista en la cuestión, sino porque es el propio escritor quien lo indica en el comentario personal que hace a cada uno de los relatos cortos. Como idea general me queda que la mayoría de ellos sufre una lacra muy molesta consecuencia de haber sido publicados originalmente en revistas del género: la necesidad de cerrarlos con un giro ingenioso e inesperado, que casi todas las veces me ha parecido forzado y me ha dejado un cierto regusto amargo (el autor admite que era casi una obligación hacerlo así si quería venderlos). También me ha sorprendido lo indiferentemente machistas que son, pues en todos los casos la mujer queda relegada a un papel muy secundario como ama de casa y compañera/sirvienta del protagonista masculino, que es el incuestionable nucleo de la familia. Pero bueno, hay que entender que fueron escritos durante unos años en que efectiva y lamentablemente eran todavía muy pocas las mujeres que se salían de esa norma.

No quiero terminal la reseña sin mencionar los dos relatos que más me han gustado. Se trata de 'Se cierra el círculo' y 'El último día', y ambos se salen de la tónica habitual en cuanto a los temas tratados. El primero es una preciosa historia que denuncia la discriminación a través de la marginación y los abusos que los seres humanos cometen sobre los últimos marcianos vivos. El segundo es una entrañable fantasía pre-apocalíptica que tiene un comienzo muy crudo y desesperado para terminar en una maravillosa y agridulce lección de aceptación y desinteresado amor a la familia. En su comentario al mismo, Matheson dice que aún le hace llorar cuando lo lee, y la verdad es que no me extraña porque el cuento es simplemente perfecto. Tenéis más reseñas en El pájaro burlón y La casa de El.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...